María Elena Walsh(1930-2011)
Poema La Pena De Muerte de María Elena Walsh
Fui lapidada por adúltera. Mi esposo, que tenía manceba en casa y fuera de ella, arrojó la primera piedra, autorizado por los doctores de la ley y a la vista de mis hijos.
Me arrojaron a los leones por profesar una religión diferente a la del Estado.
Fui condenada a la hoguera, culpable de tener tratos con el demonio encarnado en mi pobre cuzco negro, y por ser portadora de un lunar en la espalda, estigma demoníaco.
Fui descuartizado por rebelarme contra la autoridad colonial.
Fui condenado a la horca por encabezar una rebelión de siervos hambrientos. Mi señor era el brazo de la Justicia.
Fui quemado vivo por sostener teorías heréticas, merced a un contubernio católico-protestante.
Fui enviada a la guillotina porque mis Camaradas revolucionarios consideraron aberrante que propusiera incluir los Derechos de la Mujer entre los Derechos del Hombre.
Me fusilaron en medio de la pampa, a causa de una interna de unitarios.
Me fusilaron encinta, junto con mi amante sacerdote, a causa de una interna de federales.
Me suicidaron por escribir poesía burguesa y decadente.
Fui enviado a la silla eléctrica a los veinte años de mi edad, sin tiempo de arrepentirme o convertirme en un hombre de bien, como suele decirse de los embriones en el claustro materno.
Me arrearon a la cámara de gas por pertenecer a un pueblo distinto al de los verdugos.
Me condenaron de facto por imprimir libelos subversivos, arrojándome semivivo a una fosa común.
A lo largo de la historia, hombres doctos o brutales supieron con certeza qué delito merecía la pena capital. Siempre supieron que yo, no otro, era el culpable. Jamás dudaron de que el castigo era ejemplar. Cada vez que se alude a este escarmiento la Humanidad retrocede en cuatro patas.
He creado este espacio e invito a mis amigos y futuros amigos a que nos expresemos sobre el arte, en todas sus formas y su relación con el amor y la vida.Estoy convencida de que toda expresión artística ayuda a vivir y a desarrollar nuestra capacidad de amar. Espero que mantengamos actualizado el blog con obras de todo tipo y con comentarios,reflexiones,preguntas.Me alegraría que se comunicaran y así hacer crecer este espacio.
enero 10, 2011
Homenaje a María Elena Walsh
María Elena Walsh(1930-2011)
Poema La Pena De Muerte de María Elena Walsh
Fui lapidada por adúltera. Mi esposo, que tenía manceba en casa y fuera de ella, arrojó la primera piedra, autorizado por los doctores de la ley y a la vista de mis hijos.
Me arrojaron a los leones por profesar una religión diferente a la del Estado.
Fui condenada a la hoguera, culpable de tener tratos con el demonio encarnado en mi pobre cuzco negro, y por ser portadora de un lunar en la espalda, estigma demoníaco.
Fui descuartizado por rebelarme contra la autoridad colonial.
Fui condenado a la horca por encabezar una rebelión de siervos hambrientos. Mi señor era el brazo de la Justicia.
Fui quemado vivo por sostener teorías heréticas, merced a un contubernio católico-protestante.
Fui enviada a la guillotina porque mis Camaradas revolucionarios consideraron aberrante que propusiera incluir los Derechos de la Mujer entre los Derechos del Hombre.
Me fusilaron en medio de la pampa, a causa de una interna de unitarios.
Me fusilaron encinta, junto con mi amante sacerdote, a causa de una interna de federales.
Me suicidaron por escribir poesía burguesa y decadente.
Fui enviado a la silla eléctrica a los veinte años de mi edad, sin tiempo de arrepentirme o convertirme en un hombre de bien, como suele decirse de los embriones en el claustro materno.
Me arrearon a la cámara de gas por pertenecer a un pueblo distinto al de los verdugos.
Me condenaron de facto por imprimir libelos subversivos, arrojándome semivivo a una fosa común.
A lo largo de la historia, hombres doctos o brutales supieron con certeza qué delito merecía la pena capital. Siempre supieron que yo, no otro, era el culpable. Jamás dudaron de que el castigo era ejemplar. Cada vez que se alude a este escarmiento la Humanidad retrocede en cuatro patas.
enero 07, 2011
ANDRÉS BANCALARI
ANDRÉS BANCALARI
Escenarios inverosímiles
por Victoria Verlichak
Misteriosas e íntimas, las obras de Andrés Bancalari (Resistencia, 1961) describen, con una aparente naturalidad, mundos imposibles en distintas series -"Nidos", "No sustentable", "Chuquimata me mata", "Sin título" - realizadas en los dos últimos años. El artista dibuja, sobre papel blanco o de color y sobre planchas firmes de PVC, una sucesión de elementos conocidos -casa, árbol, torre, silla, chimenea- e insólitos dispositivos que crean escenarios inverosímiles.
Un repaso por las, mayormente, pequeñas tintas sobre papel como por los grandes calados sobre plástico, incisiones de siluetas en el PVC, parecen anunciar una aventura existencial. ¿Son "una arquitectura de resistencia", tal como lo anuncia James Oles desde el título del catálogo? Pareciera que sí.
Tanto las ínfimas casitas como las absurdas construcciones, que se multiplican en las imágenes, tienen algo de surreal; inclusive algunos trazos se aproximan al dibujo automático. Así, entre la cotidianeidad y el disparate, las fugas de Bancalari reclaman la mirada del espectador tanto por su delicado oficio como por las sorprendentes atmósferas que recrea.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)